La salud mental es una de las grandes preocupaciones de estos tiempos. Se sabe que la gente joven es uno de los colectivos más vulnerables ante los problemas de la psique, con una prevalencia de la ansiedad al alza entre los menores de 30 años. Por ello, estudios como el que acaba de publicarse en The Journal of Clinical Psychiatry suponen una gran esperanza. La investigación, llevada a cabo por un equipo de científicos australianos, apunta que el CBD, componente no psicoactivo del cannabis, podría ser un tratamiento efectivo para la ansiedad de larga duración en jóvenes y adolescentes.

Tras 12 semanas de tratamiento de CBD, los participantes en el estudio, con edades de entre 12 y 25 años, reportaron una reducción media de la ansiedad del 42,6%. La dosis diaria de cada participante osciló entre 200 y 800 mg de CBD. En este momento del descubrimiento, quizás alguien tarareó en el laboratorio aquello de ‘Yo era ateo’, de C Tangana y Nathy Peluso. Pero ahora creo…

Bromas aparte, el logro fue aún mayor. Aunque los protagonistas autocalificaron la reducción de su ansiedad en un 42,6%, los científicos, estandarizando y definiendo cada síntoma de la ansiedad, crearon una escala de medición que elevó la reducción a un 50,7%.

Los 31 participantes en el estudio tenían algo en común: no habían experimentado ninguna mejoría con tratamientos antiansiedad anteriores, incluyendo, al menos, cinco sesiones de terapia cognitiva. Otra cuestión importante fue la escasa aparición de efectos secundarios, ya que, a menudo, son las duras consecuencias de un tratamiento las que hacen que afectados y afectadas dejen de seguirlo. “Nuestro estudio piloto ha encontrado que el CBD no sólo ha ayudado a reducir la ansiedad, sino que también fue muy bien tolerado: los efectos secundarios más comunes fueron sedación leve y fatiga leve, y sólo en el momento en que se aumentó la dosis; además, desaparecieron tras un par de días”, ha afirmado en una nota de prensa el director del estudio, el doctor Paul Amminger: “No aparecieron problemas como pensamientos suicidas, irritabilidad y desórdenes de sueño, bastante comunes en este tipo de pacientes”.

El abstracto del estudio no especifica el formato en que los participantes usaron el CBD, pero los más comunes para la reducción de la ansiedad son la flor de CBD, el aceite de CBD y el eliquid de CBD. El uso tópico del CBD (cremas cosméticas y geles deportivos) no ha demostrado utilidad en este sentido. En cuanto al vapeo, entre los jóvenes se impone, por su bajo precio, el formato de vapeador desechable, conocido también como pod, que puedes encontrar durante todo el mes de agosto en nuestra web con 5€ de descuento.  

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Si te decantas por el aceite, este estudio muestra que el umbral de tolerancia del cuerpo humano es extraordinario (bendito sistema endocannabinoide). Sin embargo, disponemos de una calculadora que te ayudará a afinar con el número de gotas que necesitas según la intensidad de tu ansiedad, así como para encontrar el aceite de CBD más adecuado (si tu ansiedad deriva de la falta de sueño, nada como la línea Buenas Nochezzz). Finalmente, desde ProfesorCBD te recomendamos siempre consultar con un médico cualquier problema relacionado con el cuerpo y la mente. Además, te aconsejamos practicar alguna actividad relajante, como el yoga, cuya conexión con el CBD explica muy bien a ProfesorCBD la instructora de esta disciplina Sandra Domínguez: “El CBD es un complemento, una herramienta más para un mismo objetivo: sentirme a gusto conmigo misma. El trabajo diario que hago en mi mente es esencial, y creo que, sin eso, el resto tampoco encajaría. Pero cuando se me hace difícil apartar los malos pensamientos, el CBD es mi refuerzo perfecto”