El sistema endocannabinoide, conocido también como ECS, es un sistema de comunicación entre células de todo nuestro organismo. Su objetivo es equilibrar determinados procesos metabólicos y optimizar algunas funciones de nuestro cuerpo.

Lo que diferencia a este sistema de los otros que ya conocemos, como el sistema nervioso o circulatorio, es que no se limita a una función específica, sino que se encarga de mantener la estabilidad y el equilibrio del conjunto. El ECS influye en los demás sistemas de nuestro organismo y modifica su comportamiento. Por ello, el sistema endocannabinoide es clave para regular nuestra fisiología.

 ¿Qué partes componen el sistema endocannabinoide?

El ECS está compuesto por diferentes partes: transmisores, receptores y sintetizadores.

  • Transmisores: los endocannabinoides son los neurotransmisores que producimos de forma natural. Son derivados de los ácidos grasos que fabrica nuestro cuerpo.  Existen dos endocannabinoides principales, la Anandamida y el 2-araquidonilglicerol (2-AG).
  • Receptores: los cannabinoides (CB) son proteínas de membrana celular que trabajan como cerradura de los endocannabinoides. De hecho, se activan mediante ellos, pues reciben su información y la transmiten. En los estudios realizados se han identificado dos tipos de receptores principales: CB1 y CB2, aunque existen otros receptores menos conocidos, como el GPR55, PPARs, TRV1, GPR18 y 5-HT3.
  • Sintetizadores: las enzimas se encargan de sintetizar y descomponer los CB.

¿Dónde se ubica el sistema endocannabinoide?

El sistema endocannabinoide está repartido entre el cerebro y diferentes órganos y tejidos de nuestro cuerpo.

Los CB son receptores acoplados a proteínas que se localizan en los sistemas nerviosos central y periférico, principalmente. Los receptores más estudiados son  los CB1 y CB2.  

Las conclusiones de estos estudios es que los receptores CB1 se encuentran sobre todo en el cerebro, expresándose mayormente en el hipotálamo, hipocampo, cerebelo y ganglios basales. A su vez, los receptores CB2 se encuentran en el sistema nervioso periférico (médula espinal y órganos), principalmente en células con función inmunitaria. El resto de receptores están repartidos por el sistema digestivo, el sistema nervioso central o el bazo.

Esto nos lleva a la conclusión de que el ECS está en todo nuestro cuerpo, ya que la ubicación de los distintos receptores cannabinoides está repartida por el conjunto del organismo.

¿Cómo funciona el sistema endocannabinoide?

Para entender cómo funciona el sistema endocannabinoide y el papel que juega en nuestros procesos fisiológicos, necesitamos recordar antes cómo funciona nuestro cuerpo.

A través de los sentidos, nuestro organismo recibe e interpreta la información del exterior. Esa información se envía, a través de mensajes, al cerebro, que los decodifica y hace que nuestro cuerpo reaccione a esa información.

En el caso del ECS, podemos hacer la similitud de que sus partes funcionan como una cerradura, siendo ésta los receptores y los endocannabinoides la llave para abrirla. Una vez abierta, se envía la información a los distintos sistemas de nuestro cuerpo.

Como los CB son proteínas que están presentes en la membrana celular, cuando las “llaves” se unen con la “cerradura”, se activa el receptor, lo que deriva en cambios en la célula que implican, a su vez, cambios en las acciones finales del sistema sobre el proceso fisiológico de nuestro cuerpo.

¿Para qué sirve el sistema endocannabinoide?

El ECS está involucrado en la estabilidad de nuestro cuerpo frente a los cambios. Su objetivo es mantener su armonía y constancia. En resumen, nuestro organismo produce sus propios cannabinoides, los endocannabinoides, para asegurarse que se mantengan la homeostasis, nombre que recibe el equilibrio del cuerpo. Al participar en ella, el sistema endocannabinoide influye en distintos procesos como el apetito, el estado de ánimo, la sensación de dolor o las funciones cardiovasculares.Si el ECS se desequilibra, puede provocar cambios de humor, dolor, ansiedad, depresión o incluso un sistema inmunológico debilitado.

Los receptores tipo CB1, al ubicarse en el sistema nervioso central, afectan a las funciones cognitivas, la memoria, al control motor, las percepciones sensoriales y viscerales, así como al dolor. Los receptores tipo CB2, al ubicarse en el sistema nervioso periférico, afectan principalmente al control del dolor neuropático y al control de las funciones inmunológicas.

Los estudios demuestran que el ECS afecta a funciones del cuerpo como:

  • Memoria: en diversos estudios se ha demostrado que es esencial para la memoria a largo plazo. El CB1 se expresa en el hipocampo, con lo que es responsable de esta parte.
  • Apetito:  las neuronas del hipotálamo producen endocannabinoides que trabajan para regular el apetito.
  • Equilibrio energético y metabolismo: el almacenamiento de energía y el transporte de electrones están relacionados con la función homeostática del ECS.
  • Sistema inmune: los endocannabinoides pueden mejorar los espasmos musculares y la inflamación, afectando a huesos y músculos.
  • Sueño: los endocannabinoides incrementan los niveles de adenosina, clave en la promoción del sueño.

Además, el ECS tiene efectos en el sistema nervioso autónomo, la respuesta ante el estrés, el humor, la sensación periférica y la respuesta ante el dolor, entre otros.

Si es un sistema tan increíble, ¿por qué nunca había oído hablar de él?

Seguro que la primera vez que oíste hablar del ECS te sonó a chino, y con razón. Esto es debido a que se empezó a estudiar e investigar hace relativamente poco tiempo, y por eso es el gran desconocido del cuerpo humano.

El sistema endocannabinoide debe su nombre a la planta que hizo posible su hallazgo, el cannabis, y  se descubrió a partir de dos estudios conectados en los años noventa:

  • Un primer estudio realizado sobre los fitocannabinoides como el CBD y sus efectos en el cuerpo humano. A partir de él, se descubrió que tenemos receptores cannabinoides en nuestro cuerpo.
  • Unos años después, Sean Muro y su equipo realizaron una importante investigación que halló que producimos un cannabinoide de forma natural en nuestro organismo: el endocannabinoide.

¿Cómo afecta el CBD al sistema endocannabinoide?

Ya nos ha quedado claro que el endocannabinoide es el cannabinoide producido naturalmente por el cuerpo humano y que funciona como la llave para abrir “la cerradura” de los receptores, lo que provoca que estos se activen y se generen cambios en nuestros procesos fisiológicos. Por otra parte, los fitocannabinoides, como el CBD entre otras sustancias, son cannabinoides producidos por la planta de cannabis, que funcionan de manera similar a los que producimos naturalmente.

Pues bien, el CBD impulsa de una manera indirecta el funcionamiento del ECS, ayudando a restablecer el equilibrio en nuestro cuerpo. Por el contrario, otros fitocannabinoides estimulan o inhiben los receptores del sistema endocannabinoide.

Cuando decimos que actúa de manera indirecta, nos basamos en los estudios que demuestran que los productos de CBD trabajan con el sistema endocannabinoide de forma natural, ya que tienen la capacidad de inhibir la enzima encargada de su descomposición, potenciando así los efectos de los endocannabinoides de nuestro cuerpo. Al introducir CBD en él, éste interactúa con los dos principales receptores: el CB1 y el CB2. Cuando enlaza con ellos, los activa, y a partir de ahí todo el sistema endocannabinoide se pone en marcha y actúa donde es necesario.

Los estudios demuestran que cuando tenemos alguna dolencia es porque se ha producido un desequilibrio en la homeostasis de nuestro organismo. El ECS trabaja para intentar corregirlo; y el CBD, como indican los estudios de la OMS, puede ayudar, ya que aumenta el efecto de endocannabinoides como la anandamida o el 2-araquinodilglicerol (2-AG)

Por ello, se dice que el CBD puede tener propiedades analgésicas, ansiolíticas, calmantes, antiinflamatorias, antioxidantes, neuroprotectoras y ¡hasta ayudarte a mejorar el humor! Seguro que ya entiendes mejor la frase de la tote bag de ProfesorCBD: “Tenía 99 problemas. El CBD solucionó 85”.